Feng Shui en Cuba

No creo que en Cuba abunden los practicantes del Feng Shui, sobre todo de aquellos aspectos que se refieren a deshacerse de objetos que no utilizamos o usamos cada vez menos. Pero yo ayer, dándole al Feng, pensaba en Cuba.Creo mucho en la energía de las personas, he comprobado que hay quienes traen buena suerte a tu vida y otras que la entorpecen, también creo que algunos objetos pueden colaborar a la armonía o joderla in situ. Es por eso que me cuesta desprenderme de algunas cosas que apenas uso pero que creo que desde su lugar algo me aportan: mis apuntes filosóficos de COU y libros y diccionarios de griego (me fascinaban Jose Fina y Conchita Morales, dos profesoras de inteligencia sobrenatural y personalidad opuesta), cintas de antiguas y mágicas sesiones de discotecas, ropa con la que viví algo que nunca ha estado escrito, flyers, tarjetas, servilletas con improvisados mensajes, cientos de fotos de personas con las que dejé de tratarme, muchísimas cartas, algunos dibujos... Pero ayer preparé una bolsa, en ella metí pendientes, pulseras, una minifalda y camisetas que ya no usaba y guardaba celosamente, un top, cinturones, turbantes, un juego de maquillaje que nunca estrené, pequeños muñecos de colores, un pañuelo negro con lentejuelas de una nochevieja..., hice mi propio pack de obsequios mezclados sin pies ni cabeza, pero es que los baules de recuerdos son así, se sostienen eternamente sin lógica.
La bolsa la lleva Samuel en su maleta, ha salido hoy con sus colegas destino Cuba, país con capacidad de encontrar en el Feng Shui ajeno agradables sorpresas aunque no entienda su significado. Mi hermano tampoco sabe mucho de movidas orientales, pero no se ha olvidado de comprar las valoradísimas cuchillas y hacerse de otras necesidades mostradas en el documental que casualmente emitió la 2 la noche anterior en "la noche temática".
Deseando que vuelvas para ver los vídeos y que me cuentes, feliz viaje, brother.

Comentarios

  1. Es super importante lo que haces, yo lo hago cada cierto tiempo, me desprendo de muchas cosas materiales que sé que en otras manos tendrían un mejor destino. Besos!

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  2. Me cuesta, me cuesta... Hay objetos que me creo q tienen vida, pero pensar en ese país me quitó un poco la tontería. Besos, guapa.

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  3. Me parece buenísimo lo que hiciste, veras cuando regrese tu hermano y te describa la cara de la gente a las que les dio tus cosas.
    Cuando estuve en la Habana se me acerco una chica de unos 15 anos a pedirme que le regalara los vaqueros que yo tenia puesto, al principio me pareció como un poco loco pero lo pensé y le dije “acompáñame a mi hotel que te los doy” (y le di muchas mas cosas) nunca olvidare esos ojitos.

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