Ya no sufro por amor aunque tenga cosmofobia.

Ya me leí los dos libros de la Extebarria, no son muy cortos pero tienen una lectura que se hace veloz. De "Ya no sufro por amor" me quedo con la constante insistencia en la urgencia de deshacernos del "amoroso modelo" que no sólo la sociedad ha logrado imponernos sino que nosotros mismos elegimos seguir, obsesionarnos y convertirlo en nuestra razón de ser; el amor romántico y pasional como motor de nuestra vida si creemos ya poseerlo, o como meta si aún no lo hemos conseguido.

El amor como el gran sacrificio, el gran sacrificio como el mayor éxito, el mayor éxito como la gran revelación; vamos, que el simple hecho de tener un buen polvo una noche (o incluso malo) puede llevarte de la manera más facilona a creer que estás a punto de descubrir el sentido de la vida a través de la otra persona. Una sonrisa en el momento justo, una mirada o el tono adecuado en una milésima de segundo puede ser suficiente para que estés dispuesto a aguantar durante años carros y carretas. Educación, cine, la literatura y la música en sus versiones más pastelosas harán el resto, todo contribuye a que interioricemos que la idea del amor debe estar por encima de uno mismo; sin definirse por misterioso, sin que nos atrevamos nosotros a hacerlo, no entiende de razones. El mundo nos pone a prueba a través del amor: sufriré, aguantaré, esperaré, sin descanso, eternamente... todo por ti, porque nadie te amará como yo soy capaz. Porque claro, como el mundo funciona tan de puta madre no tiene otra cosa mejor que hacer que entretenerse averiguando el coeficiente amoroso de cada uno de nosotros, total sólo somos unos cuantos.

Muy curiosamente para acceder a ese pink-love cada vez está la cosa más chunga, nada que ver con un camino de rosas como cabría esperar. Pues si en el amor romántico todo es lícito, ¿cómo es que cada vez tengo que ser más divino/a para acceder a él? En el amor todo vale, ¿pero en nuestra persona no? En lo más importante, que es la propia aceptación y la del prójimo, aquí no hay anarquía que valga: tanto nuestro aspecto físico como nuestro nivel económico-social deberá funcionar siempre in-crescendo. Claro que puedes elegir salir del sistema, siempre habrá por ahí algún otro paria mayor con el que tropezarte.
Debido a este sometimiento, el "todo vale en el amor" se convierte en el justificante universal, en el producto estrella, millones de personas aceptan relaciones de maltrato físico o psicológico en nombre del amor subliminal, de la posición social o de la simple apariencia. El libro ayuda a identificar claramente situaciones de manipulación psicológica no sólo a nivel de pareja, momentos que tal vez vivas diariamente pero de los que nunca antes te planteaste que sirvieran para utilizarte como aspiradora de iras ajenas.

Cuando hay amor los actos sólo pueden ser amorosos; si no es así es que es otra cosa, y por tanto tiene otro nombre.

Revela asombrosamente cómo escenas a las que nos hemos acabado acostumbrando (el cerebro se defiende activando un proceso en el que niega hechos cuando son tan graves para esa persona como para no aceptarlos) desembocan en daños muy profundos y de por vida en la autoestima de la persona afectada.
Creer en el amor es importante, puede que hasta esencial, pero el amor responde en definición y práctica a una acción prolongada basada en la nobleza. Empezando por uno mismo, eliminando la idea de que la falta de respeto es algo que tarde o temprano aparece en la rutina de la mayoría de personas que creen amarse.

Este comentario es de principio a fin de mi cosecha, razón de más para no fiarse y leer el libro, donde se desarrollan muchos temas paralelamente a las ideas principales, como el siniestro y recién casamiento sexo+publicidad, el culto al cuerpo, la discriminación, y toda clase de dictaduras encubiertas por las que pasamos como Periko por nuestra casa.

"Los que lo dan todo por amor tienen necesaria y paradójicamente el corazón seco, pues está apartado del mundo". (YNSP.AMOR)

Cosmofobia es algo así como "YNSP.Amor" en movimiento. A la teoría del libro anterior se le da vida y aparece una novela que convence todo el tiempo. Historias tristes, crueles, otras con pintadas inocentes, pero tan bien tratadas que salta a la vista que tienen mucho de autobiográfico. El personaje de Yamal canta por soleares..., un viejo amor tal vez, no sé de qué tipo. Mis partes preferidas son el puntazo almodovarino, la carta de "Las oportunidades perdidas", la amistad de Leonor y Poppy, donde creo que la autora ha disfrutado mucho homenajeando los "homenajes" que en otros tiempos se metía y, sobre todo, el encantamiento del que disfruta Isaac en la Taberna de Yamal.

Yamal: ´al-Isti´dad... Es un término difícil de traducir. Se refiere a la predisposición, la receptividad, la capacidad de cada uno para reflejar la inmutable esencia de Alá. Por eso es EL DESEO. Porque uno no recibe nada de la vida si no aclara primero su DESEO. Pero la mayoría de hombres y mujeres no saben bien lo que desean, y por eso no lo obtienen, porque se pierden en falsos deseos. Creen que anhelan un coche, o una casa, o la fama, o el amor de una mujer determinada..., hay hombres que desean a cierta mujer y no a otra porque ven que los demás hombres la codician... El deseo real es algo mucho más profundo, debemos aclarar cuál es, para concentrarnos en su búsqueda.
Isaac: ¿Y usted ya se ha aclarado?
Yamal: Sí, sin duda. ¿Y tú? ¿Sabes cuál es tu Deseo?

Comentarios

  1. Lo lei hace tiempo, me vino muy bien ... como otros para reconocerme ... y no sentirme una bicha rara ... Creo que la educación judeocristiana + algunas pelis y mitos romantics ... han conseguido confundir egoismo con amor propio y autoestima, sacrificar y ningunearse con compartir, vampirizar al projimo con amarle for ever ... y los seres vacios (por cierto, niña, grupo paralelo a paralisis permanente para recuperar) que pululan entre las sombras, camuflados o no ... poniendose las botas !!!
    Menos mal que nuestras antenas son cada vez más precisas ... !!! Cuestión de aprendizaje y quererse muuuuxooooooo ...

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  2. Anónimo31/5/07 12:13

    Y que llegamos a pensar-sentir-creer que somos seres incompletos si no tenemos a alguien al lado,¿a quien amar o que nos ame?, incluso cuando racionalmente llegamos a convencernos de lo contrario, si, creo que tiene mucho que ver con el ego y con lo que nos imprimen en los genes, por los siglos de los siglos...

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  3. Amén.

    Nela, me ha llegado un mensaje de Linkara q m avisa de q hoy 31 es tu cumple. Si no pusiste una fecha cualquiera al inscribirte. FELIZ DÍA!! Y si te lo inventaste también.

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  4. Anónimo31/5/07 18:58

    El deseo es un anhelo sin intento,es fósforo: ruido químico.
    Un saludo.

    ah, mi deseo es ...
    si lo digo no se cumple.

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  5. Anónimo1/6/07 10:42

    Que da mas placer desear o tener ...En la espera, el deseo: consume, imagina, anhela, lucha, pierde, gana, juega ,fantasea, ilusiona....Lo poseído, explota nada mas consumado. Se desinfla... por la propia naturaleza del ser humano, de disfrutar más en la búsqueda del objeto, que el objeto en si mismo.

    Rod

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  6. Anónimo1/6/07 13:06

    El problema del amor es que cualquiera que hable de él pretende sentar cátedra, cuando se trata dce una experiencia personal que jamás abandona la intimidad de cada uno.
    Veo que abundamos los sevillanos por estos lares.
    Un saludo.

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  7. Partiendo de mi visión caótica generalizada XD, igual de inútil me parece intentar sentar cátedra en el amor como en muchas otras cuestiones. Pero eso va con el humano-vivo, liarnos en nuestras propias palabras; muchos de los que escribimos al leernos nos censuramos constantemente, es inevitable, hay que darle menos importancia a nuestra imperfección (no seré yo, q no paso ni una xD).
    De todas formas los análisis supuestamente aclaratorios me resultan cuanto menos entretenidos. En algunos casos poner orden resulta hasta interesante. Para mí este libro es uno de esos casos.

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  8. El arte de amar, Erich Fromm.

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